Hace unos días, Fred VanVleet batió el récord de más puntos anotados por un jugador no drafteado en un partido de NBA. El escolta de los Raptors anotó 54 puntos en la victoria de su equipo en Orlando por 108-123 completando un 11/14 en tiros de 3. Pese a que VanVleet se está consagrando como la amenaza ofensiva más importante de los Raptors, su inicios fueran complicados. Una historia marcada por la superación y el duro trabajo que ha necesitado para llegar a este momento.

Inicios

La vida de VanVleet (Illinois, 1994) no tuvo un inicio nada fácil. Cuando tan solo acababa de cumplir 5 años, su padre, Fred Manning, fue asesinado por estar involucrado en un trato de drogas. A pesar del dolor y las dificultades que sufrieron tanto su madre como él durante ese periodo, la vida de VanVleet dio un giro de 180 grados cuando su madre conoció al que acabaría siendo el padrastro de VanVleet, Joe Danforth, un retirado policía que acabo siendo la figura que salvo a VanVleet. Cuenta la leyenda que Joe obligaba al pequeño VanVleet a despertarse cada día a las 4 de la mañana para entrenar sus habilidades baloncestísticas. Pese a que VanVleet detestaba estos entrenamientos, acabo desarrollando una capacidad para la superación y ética de trabajo muy poco vistas en cualquier ser humano.

Instituto/Universidad

Fred, desde que entró en el instituto, fue siempre el jugador más destacado. Aunque VanVleet nunca fue el jugador más fuerte de su equipo, siempre sabía que tenía que hacer en cada momento del partido, cualidades que le valieron para empezar a ser reconocido a nivel nacional. Sin embargo, cuando empezó a valorar que camino tomar después del instituto, apenas recibió ofertas de universidades con un nombre importante. La única oferta importante vino de la “Southern Illinois University” y tras una reunión con VanVleet decidieron retirar la oferta. Fred acabó jugando para Wichita State donde fue la pieza clave para empezar a reconstruir el programa.

NBA

Cómo ya os podréis imaginar, su paso a la NBA tampoco fue un camino de rosas. VanVleet no fue seleccionado en el Draft de 2016 y acabó firmando un contrato con los Toronto Raptors. Los Raptors, que en aquel momento estaban tratando de ver si la pareja Derozan-Lowry le podía conducir hasta el anillo, lo mandaron a la Liga de Desarrollo donde coincidió con Pascal Siakam. Aquel equipo acabó ganando el campeonato y VanVleet promedió 22 puntos y 11,5 asistencias por partido en las finales. VanVleet acababa de demostrar que estaba listo para la NBA y al año siguiente los Raptors le ofrecieron un hueco en la primera plantilla.

El Hijo que le Cambió la Carrera

Sin embargo, a pesar de tener un hueco en el roster, los dos primeros anillos fueron complicados para VanVleet. Apenas disputaba minutos y parecía estar destinado a ser el típico escolta que puede anotar, pero, por su condición física, pasa por la NBA sin pena ni gloria. Lo que VanVleet no sabía es que el nacimiento de su segundo hijo en plenos Playoffs del 2019 iba a cambiar su carrera para siempre. Antes del quinto partido de la Final de Conferencia, VanVleet pidió permiso para ver el nacimiento de su hijo, y al regresar nunca volvió a ser el mismo. VanVleet anotó 21 puntos con 7 triples en el quinto partido y empezó a volar en la NBA. Los Raptors acabaron ganando en la Final a unos Warriors plagados de bajas y la carrera de VanVleet empezó a tomar vuelo. Acaba de batir el récord de más puntos anotados por un jugador no drafteado de 1982 de Moses Malone y ya hay gente que apunta que si sigue creciendo a este ritmo puede llegar a ser All Star.