A menos de una hora y media en coche al norte de Washington, se encuentra la Universidad de Loyola Maryland. Loyola compite en la primera división del deporte americano y actualmente cuenta en sus filas con tres jugadores españoles. Nunca en la historia del deporte universitario americano habían coincidido tres jugadores nacionales en el mismo equipo. Aquí repasaremos sus trayectorias en España y como les está yendo en su etapa universitaria.

Santiago Aldama

Probablemente, el jugador más conocido de todos. Empezó a ganarse un hueco en el corazón del aficionado cuando lideró a la selección española sub-18 al campeonato de Europa disputado en Grecia, en verano de 2019. Durante el torneo, Santi promedió 18 puntos, 7,6 rebotes y 2,3 tapones por encuentro. Además, fue una de las piezas clave durante los enfrentamientos directos, ya que nunca anotó menos de 19 puntos y acabó la final con 23 tantos. Números que le valieron para ser nombrado MVP del campeonato.

Antes de su irrupción, Santi jugó toda su carrera en las categorías inferiores del Canterbury, club mítico a nivel de cantera en el basket nacional. Con el Canterbury, Santi disputó el campeonato de España cadete y junior. En el cadete, se subió al podio al finalizar terceros mientras que en el junior Santi promedió 24,5 puntos, 11,8 rebotes y 31,5 de valoración.

Actualmente, está en su segundo año como jugador de Loyola disputando 33,4 minutos por encuentro, en los que promedia 17,6 puntos y 8,4 rebotes por partido. Números bastante parecidos a los que registró en su primer campaña cuando, tras perderse los 22 primeros partidos por lesión, promedió 15,2 puntos y 7,6 rebotes por encuentro.

Santi es un ala-pívot muy móvil que puede jugar tanto de 4 como de 5. A pesar de sus 2,11m, tiene un excelente lanzamiento de tres, ya que comenzó jugando como escolta, y sabe jugar tanto de cara como de espaldas al aro.

Golden Dike

Una de las perlas de la cantera del Real Madrid que llegó a formar una temible pareja interior con Usman Garuba. Al igual que Santi, también fue miembro del equipo que se hizo con el campeonato de Europa junior en Grecia hace año y medio. Aunque su aportación no fue tan notable como la de Santi, promedió 5,2 puntos, 4,2 rebotes y 0,9 asistencias por encuentro. Además de los éxitos con la selección nacional, Gody también ganó la Euroliga junior con el Real Madrid en 2019 y fue tres veces campeón de España entre 2017 y 2019. Durante la Euroliga junior, Gody promedió 9,3 puntos y 7,0 rebotes.

En Loyola está disputando su segunda temporada. Pese a que la temporada pasada le costó hacerse un hueco en la rotación, acabó disputando 18,8 minutos por encuentro en los cuales promedió 7,0 puntos y 5,2 rebotes. Esta temporada, ya más asentado en el equipo, ha subido sus prestaciones. Disputa 26,6 minutos por encuentro y promedia 10,0 puntos y 5,0 rebotes.

Gody es un 5 de 2,08m, que sabe jugar bien de espaldas al aro. Además de sus capacidades ofensivas, también es un magnífico defensor. Suele ser uno de los mejores reboteadores de su equipo cada temporada y ofrece mucha versatilidad al poder cambiar en los bloqueos y defender a jugadores más pequeños y rápidos que él. 

Alonso Faure

Posiblemente el jugador con menos reconocimiento a nivel nacional de los tres. A pesar de ello, Alonso, que empezó tarde en el mundo del baloncesto, se ha ganado un hueco tanto en la selección como en Loyola a base de duro trabajo y una constante mejora. Disputó toda su carrera deportiva en las categorías inferiores del Lucentum Alicante y Valencia Basket. Pese a que su irrupción fue más tardía que otros jóvenes talentos de su generación, Alonso jugó sus dos temporadas infantiles y cadetes en el Lucentum Alicante. En su última temporada, creció a niveles exponenciales, ya que acabó disputando la Final 4 junior de la Comunidad Valenciana, siendo el pívot titular de aquel equipo que batió al Valencia Basket en la final. Esa gran campaña llamó la atención del Valencia que acabó fichándolo para sus equipos junior y EBA. Con el junior, Alonso disputó la Euroliga junior y el campeonato de España en dos ocasiones.

Alonso, como sus compañeros, también es un pívot. Está en su primer año en Loyola y ya está empezando a hacerse un hueco dentro de la rotación. Disputa 11,4 minutos por encuentro, donde promedia 3,8 puntos y 3,4 rebotes.

Al ser un pívot más convencional que Gody y Santi, cuenta con unas excelentes cualidades y movimientos de espaldas al aro. También puede tirar de tres si le dejan solo, lo que obliga a la defensa a siempre estar pendiente de él.