La Copa del Rey 2020 fue un momento complicado para Jaime Fernández. El Unicaja de Málaga consiguió alcanzar la final gracias a su buen hacer, pero las molestias que sufría se agravaron en aquel torneo y le obligaron a pasar por el quirófano. Ahora, un año después, habla sobre las opciones del equipo y su recuperación.

«Presión no tenemos mucha. Sí que tenemos mucha ilusión, la presión es del Barça, que está construido para ganar títulos, sólo hay que ver qué jugadores tiene. Vamos con ilusión, con ganas de competir, sabiendo que no es un equipo invencible y que vamos a por todas. El vestuario está bien, animado, siente que ha roto esa barrera, ese negativismo de no ganar, de verlo todo negro. Está con mucha ilusión y haciendo mucho trabajo. Va a la Copa a competir al máximo. La afición me ha mandado muchos mensajes por la ilusión de esta Copa. La gente, aunque no esté cerca físicamente, está con nosotros. Lo vamos a intentar al máximo. Málaga se merece una alegría como la que le dimos el año pasado. Sería justo hacer una gran Copa, que se sientan orgullosos y ojalá lo podamos conseguir«.

«Se cierra un círculo, un año después de que tuviera tantas molestias y tuve que parar, ha sido un año raro. Con mucho sufrimiento, ahora empiezo a ver la luz. La Copa del año pasado fue espectacular, es una de mis mejores experiencias de jugador profesional. Llegábamos cuando parecía que no teníamos mucho que hacer, nos habíamos metido por ser anfitriones e hicimos una grandísima Copa. ¿Por qué no repetirlo? Aunque sea sin gente, es el torneo más bonito que podemos jugar, a ver si podemos la dar la sorpresa. Me veo mejor, con más ritmo, más explosivo, volviendo a ser la idea que tengo en mente de mí. Me queda estar bien físicamente a tope. Van desapareciendo, pero sigue habiendo dolores. Estoy mejor, pero me falta un poquito, no creo que me quede mucho más«.