Nico Brussino está viviendo su tercera temporada en España con su tercer equipo distinto. Salió de Argentina en 2016 intentando ganarse un sitio en Estados Unidos y finalmente terminó en nuestro país.

Brussino aterrizó en el Herbalife Gran Canaria y al año siguiente cambio de isla para seguir su progresión en el Iberostar Tenerife. Dos destinos potentes dentro de la Liga Endesa en los que no consiguió desplegar todo su juego. En Las Palmas terminó la temporada con 5.4 puntos y 2.1 rebotes (además de un 36% en tiros de campo); en Tenerife subió hasta los 7.2 puntos y 2.6 rebotes. Pero seguía faltando algo. Algo que parece haber encontrado en Zaragoza.

La temporada del equipo de Porfirio Fisac está permitiendo a muchos jugadores brillar con luz propia y, entre ellos, a Nico Brussino. El argentino alcanza casi los 10 puntos por partido en todas las competiciones (9.74), roza los 4 rebotes (3.9) y está en sus mejores medias en asistencias (1.5) y tiros de campo (48%). Un aumento de todos sus registros que se está notando todavía más en sus últimas semanas.

En los últimos 5 partidos que ha disputado, Nico Brussino promedia 14.6 puntos, 6.8 rebotes y 19.2 de valoración. 5 partidos en los que, con los problemas físicos de Fran Vázquez y Javier Justiz, ha tenido que asumir más minutos en el puesto de 3 con los cambios en la rotación mañana. Y está respondiendo a lo grande. Todo ello con un +66 acumulado en su tiempo sobre la pista para el Casademont Zaragoza. Son promedios muy similares a los de su último año en Peñarol (14.6 puntos y 5.5 rebotes).

Ha anotado 15 o más puntos en 10 partidos esta temporada y el Casademont Zaragoza tiene un balance de 13-3 en los 16 partidos en los que ha anotado 9 o más puntos. Una de sus armas secretas para explicar la fantástica temporada de los de Fisac.